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Sin ánimo para contar nada acerca de mi vida últimamente, así que os dejo con un poema de Paul Celan que nos han leído hoy en clase. Fue escrito varios años después del Holocausto, y parece que Celan, que era judío, quiso plasmar en estas pocas líneas (y lo logró) los horrores del campo de concentración de Auschwitz. A los que sepan de música (Dark fijo que sí) no les costará darse cuenta de que el poema tiene la misma estructura que una fuga de Bach y su concatenación de motivos instrumentales, transformados aquí en palabras. Aunque empiezo a pensar que eso se nota más cuando lo lees en voz alta o lo recitan ante ti. No espero que os guste, sino que os impresione, que tratándose de este tema es más importante. Un saludo para todos.
Negra leche del alba la bebemos al atardecer la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche bebemos y bebemos cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus mastines silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra ordena tocad para la danza
Negra leche del alba te bebemos de noche te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer bebemos y bebemos Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la danza
Negra leche del alba te bebemos de noche te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer bebemos y bebemos un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro venido de Alemania grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como humo en el aire y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí
Negra leche del alba te bebemos de noche te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de Alemania te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido de Alemania tus cabellos de oro Margarete tus cabellos de ceniza Sulamita.
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